* Señalan que Enfrentan Elevados Costos de Producción, Transporte y Certificación.
Tapachula, Chiapas; 5 de Julio de 2026.- La cafeticultura mexicana enfrenta un panorama complejo ante la falta de mecanismos efectivos de financiamiento, la desaparición de instituciones de apoyo al campo y las dificultades para acceder a los programas gubernamentales.
Así lo manifestó Rigoberto Galindo Velázquez, coordinador de la Asociación Mexicana de la Cadena Productiva del Café (Amecafé), quien consideró que las estrategias actuales no han respondido a las necesidades de los productores.
Explicó que el cultivo del café requiere inversión permanente para mantener la producción, la trazabilidad y la comercialización, por lo que la ausencia de créditos oportunos ha colocado a miles de cafeticultores en una situación de incertidumbre.
Sin embargo, señaló que tras la desaparición de esos esquemas, el programa federal Cosechando Soberanía no ha logrado cumplir sus objetivos debido a los requisitos administrativos y fiscales que deben cumplir los solicitantes, entre ellos el RFC y la firma electrónica.
Como ejemplo, indicó que Amecafé integró expedientes de más de mil 500 productores durante un ejercicio realizado con la Sader, pero únicamente 43 lograron acceder al financiamiento, situación que calificó como un reflejo del fracaso del programa.
En el ámbito estatal, Galindo Velázquez mencionó que se anunció una bolsa de 200 millones de pesos en coordinación con FIRA y la financiera Acreimex para impulsar al sector cafetalero.
No obstante, afirmó que los recursos aún no se han puesto en operación y que la comisión encargada del proyecto no ha informado sobre los avances.
Añadió que, pese a las dificultades, los productores mantienen la actividad principalmente por tradición familiar, aunque enfrentan elevados costos de producción, transporte y certificación, además de los efectos del cambio climático.
Finalmente, el dirigente de Amecafé exhortó a las autoridades a definir con claridad la disponibilidad de recursos y poner en marcha programas que fortalezcan la infraestructura productiva, el acceso al financiamiento, la asistencia técnica y la renovación de cafetales, con el propósito de garantizar la permanencia de una actividad que genera empleo, divisas y desarrollo para las regiones cafetaleras del país. EL ORBE/Nelson Bautista






