Tapachula, Chiapas 3 de Junio del 2026.- La actividad artesanal, considerada una de las expresiones más importantes de la identidad cultural mexicana, atraviesa momentos complicados en Tapachula. Comerciantes y productores locales reportan una disminución significativa en sus ventas, situación que atribuyen principalmente a la desaceleración económica y al aumento en los gastos básicos de las familias.
Leo Hernández, comerciante artesano, señaló que desde hace aproximadamente seis meses el sector comenzó a resentir una caída constante en la demanda, fenómeno que se agravó tras las festividades decembrinas y que se ha mantenido durante los primeros meses del año.
De acuerdo con su experiencia, las ventas han disminuido hasta en un 50 por ciento en comparación con periodos anteriores, obligando a muchos comerciantes a operar prácticamente al día y con escasas expectativas de recuperación inmediata.
Explicó que el incremento en los costos de productos esenciales como alimentos, transporte y servicios ha provocado que las familias prioricen sus gastos en necesidades básicas, dejando en segundo plano la adquisición de artesanías y productos elaborados de manera tradicional.
“Las artesanías ya no son vistas como una prioridad para muchas personas. La gente primero busca cubrir los gastos de la canasta básica y después piensa en adquirir otro tipo de productos”, comentó.
El artesano destacó que, además de la situación económica, también se ha registrado un crecimiento en el número de establecimientos dedicados a la venta de artesanías. Sin embargo, aseguró que el problema principal no es la competencia, sino la reducción generalizada en el flujo de compradores y visitantes.
Asimismo, señaló que el turismo, que históricamente representaba una fuente importante de ingresos para el sector, no ha generado el mismo impacto comercial que en años anteriores, por lo que actualmente son los propios habitantes de la región quienes mantienen activa gran parte de la actividad artesanal.
Para los artesanos, la situación representa un desafío no sólo económico, sino también cultural, ya que detrás de cada pieza existe conocimiento, tradición y trabajo heredado de generación en generación.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía para respaldar el consumo local y valorar las artesanías como parte del patrimonio cultural de México, recordando que cada compra contribuye al sustento de familias que mantienen vivas las tradiciones y expresiones artísticas de la región. EL ORBE/ JC.





