ALFIL NEGRO

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Siguen los Gasolinazos
Oscar D. Ballinas Lezama

Como si aún estuvieran en campaña, representantes de algunos partidos políticos se dieron hasta con la cubeta en un programa televisivo a nivel nacional; sucedió ayer a muy temprana hora, el debate principal tuvo como tema el gasolinazo.
René Juárez Cisneros, coordinador de la bancada del PRI en el recién nombrado Congreso de la Unión, Damián Zepeda dirigente nacional del PAN y Mario Delgado del partido Morena, se enfrascaron en una feroz discusión en la que cada uno defendió su punto de vista sobre los efectos de la reforma energética.
Refiriéndose al gasolinazo, el exdirigente nacional del PRI, Juárez Cisneros, insistió que fue una decisión muy difícil pero necesaria del presidente Peña Nieto, y añadió que al parecer los que cuestionaron esa reforma, ahora ya se están echando para atrás.
“En cuanto llegaron al poder, ya no veo esa euforia que los de Morena tenían en campaña, sobre todo, su bandera de batalla que era la promesa de bajar el precio de las gasolinas, el gas y la luz; sin tomar en cuenta que hacerlo sería inviable, ya que se abriría un boquete en las finanzas públicas de 200 mil millones de pesos”, aseveró Juárez Cisneros, actual coordinador de la bancada priista en el Congreso de la Unión.
El representante de Morena, no dejó ir muy limpios a sus oponentes políticos y luego de calificarlos como responsables de todos los males de este país, explicó que nunca habían dicho que de ganar la presidencia iban a bajar el precio de las gasolinas, sino que reconstruirían refinerías para que a través de la competencia abaratar los costos de los derivados del petróleo.
Para nadie es secreto que López Obrador cuando estuvo en campaña dijo hasta el cansancio que congelaría el precio de la gasolina, y en dos años se reducirían los precios de las gasolinas, el gas y la energía eléctrica.
“Vamos a producir en México lo que consumimos, vamos a garantizar nuestra soberanía alimentaria, vamos a rehabilitar las seis refinerías que tenemos, vamos a construir dos grandes refinerías en el Golfo de México; vamos a producir en México las gasolinas y vamos a tener energía eléctrica suficiente, y gas, todos los combustibles y vamos a bajar el precio de las gasolinas, del diesel, del gas, de la luz, ese es el compromiso que vamos a convertir en realidad”, aseveró López Obrador, en su discurso del 12 de Abril de este año en Compostela, Nayarit.
Luego, encarrerado afirmó: ”de entrada, ya no va aumentar el precio de ninguno de éstos energéticos, se van a congelar estos precios, ya no van a ver estos aumentos, en términos reales de combustibles, ya no va a ver gasolinazos, para que estén ustedes tranquilos. Y una vez que tengamos las dos refinerías que tendrán un costo de 8 mil millones de dólares, entonces vamos a bajar el precio de los combustibles”, manifestó el ahora Presidente Electo de México.
En ese mismo mitin, explicó que para lograr que ya no haya gasolinazos, se deberá acabar con la corrupción y con los privilegios, así como con los altos salarios a funcionarios del gobierno, añadiéndole a eso una austeridad republicana entre los que entren al relevo de los que están por irse.
Con ello, ’el Santón de Macuspana’ dejó en claro que habrá cambios pero que será poco a poco; en cuanto a bajar el precio de las gasolinas, esto podría llevarse unos añitos porque ‘Roma no se hizo en un día’, siendo hasta que se construyan dos refinerías cuando los consumidores y el pueblo en general, empezarán a ver claro este esfuerzo y compromiso hecho en campaña por el Peje.
Mientras tanto, los empresarios gasolineros que parecen no tener llenadero y cada día aumentan el precio de las gasolinas, diesel y gas, antes que sean congelados seguirán exprimiendo el bolsillo de los consumidores, quienes ya no saben a qué santo encomendarse.
Debido a que estos productos se han convertido en el motor de la economía mexicana, el precio de todas las mercancías y servicios seguirán subiendo sus costos, deteriorando la precaria economía del pueblo de México, principalmente de los casi 70 millones de mexicanos en pobreza extrema, que son hasta ahora, los que más resienten estas medidas administrativas de los políticos.
No obstante, el pueblo de México aún tiene la esperanza de que el nuevo Gobierno Federal se saque un ‘as de la manga’, encontrando la forma de bajar los precios de las gasolinas y la energía eléctrica, que son los principales problemas que dañan su economía; de la misma forma sigue firme la esperanza de que la estrategia del borrón y cuenta nueva sirva para detener la avalancha de violencia que diariamente deja cientos de muertos en este país.
Es claro que habrá que esperar a que Andrés Manuel López Obrador y su equipo de trabajo inicien sus actividades, no se puede juzgar sin antes verlos en acción; hay confianza de que las cosas salgan bien lo que podría empezar a verse en los primeros seis meses de gobierno; aunque el hoy Presidente de la República en campaña pidió dos años para que el pueblo evaluara su trabajo.
Por lo pronto las gasolinas siguen aumentando su precio; ayer aquí en el Soconusco el litro de Magna estaba a 19.70 Pesos, y el de la Premium le ‘pisaba el callo’ a los 21 Pesos. Para Enero, cuando dicen van a congelar sus precios, podrían estar en casi 30 Pesos por litro, según los analistas, dinero que le quedará a López Obrador, haciendo mención que congelará la gasolina, ¿a cómo?