Dispersados Arriban a Guatemala Migrantes de la Nueva Caravana

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Dispersados Arriban a Guatemala Migrantes de la Nueva Caravana

* Autoridades Advierten Posibles Riesgos Sanitarios.

Tapachula, Chiapas; 1 de Febrero.- Los primeros cientos de personas que salieron el viernes por la mañana de San Pedro Sula, Honduras, en una hueva caravana hacia México, lograron atravesar la frontera en la tarde del sábado y ya se encuentran en territorio guatemalteco.
Sin embargo, los contingentes grandes aún continúan en Honduras y en El Salvador, en espera de reunir una mayor cantidad de participantes.
La postura del Gobierno mexicano de frenar a todos aquellos que intenten ingresar al país de manera ilegal o violenta, también ha mermado en los ánimos para salir de esas naciones
Hay otros grupos de migrantes de diversos países que viajan de manera aislada y que decidieron llegar a territorio azteca.
Por ejemplo, se informó que al menos 50 extranjeros africanos, haitianos y de otras nacionalidades trataron de ingresar de manera irregular por el municipio de Suchiate, pero habrían sido asegurados por elementos de la Guardia Nacional.
Al cierre de la edición, organizaciones civiles reportaron que el Gobierno de Guatemala había movilizado a efectivos para impedir el avance de ese nuevo grupo de extranjeros por su territorio.
Calcularon que unos 500 migrantes permanecen en albergues en la comunidad fronteriza de Tecún Umán, en espera de juntarse con otros grupos e intentar cruzar en el río Suchiate, que divide a México de Guatemala.
Mientras todo eso ocurre, ha crecido la preocupación en Centroamérica por la posibilidad de que los flujos migratorios sean el vehículo ideal para la movilización también de delincuentes y de enfermedades virales como por ejemplo, el brote endémico repentino de sarampión en Venezuela, y otras enfermedades que ya se están presentando en la región de manera alarmante, como varicela, sífilis y VIH.
Así también la posibilidad de la llegada del coronavirus, por la gran cantidad de asiáticos de aquella región con afectaciones, que está saliendo de manera irregular hacia otras partes del mundo, sin saber si están o no contagiados.
En teoría, la frontera sur tiene un cerco epidemiológico, pero en la realidad no hay ni siquiera un sólo módulo de salud en los espacios públicos.
La vigilancia en matera de salud se ha reducido a la atención saturada que se dan en los hospitales y centros de salud de la región, donde se calcula que un tercio de los servicios que se ofrecen al día son a migrantes. EL ORBE/Ildefonso Ochoa Argüello