*Presentan Daños Estructurales Significativos.
Tapachula, Chiapas; 7 de Mayo de 2026.- En el marco del Primer Simulacro Nacional 2026 realizado el pasado 6 de mayo en México, con hipótesis de un sismo de magnitud 8.2, surgieron cuestionamientos sobre la capacidad de respuesta de la infraestructura educativa en Chiapas.
Aunque la participación de los planteles fue generalizada, especialistas advierten que muchos no resistirían un evento real de esa magnitud.
De acuerdo con la Secretaría de la Contraloría de la Sección 40 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), alrededor del 40% de las escuelas en la entidad presentan daños estructurales significativos, lo que las coloca en una situación de alto riesgo.
Además, recordó que los sismos ocurridos durante el ciclo escolar 2017-2018 dejaron afectaciones severas, principalmente en regiones como la Sierra y la Costa, muchas de las cuales no han sido atendidas.
La falta de reconstrucción por parte del Instituto de la Infraestructura Física Educativa del Estado de Chiapas (INIFECH), así como la limitada intervención de la Secretaría de Educación, ha provocado que diversas escuelas continúen en espera de rehabilitación desde hace más de ocho años.
El problema se acentúa en niveles de Preescolar y Primaria, donde el mantenimiento básico como reparación de losas, impermeabilización y pintura recae frecuentemente en los padres de familia, sin apoyo institucional suficiente.
A nivel estatal existen más de siete mil planteles educativos, de los cuales aproximadamente mil quinientos presentan deterioro grave. Esto implica que una proporción considerable no cuenta con las condiciones necesarias para enfrentar un sismo de gran magnitud.
Autoridades sindicales subrayan que, además de realizar simulacros, es fundamental implementar acciones concretas de evaluación y mantenimiento.
Señalan que, aunque directivos han solicitado recursos para mejorar las condiciones de sus escuelas, estos no siempre son suficientes ni oportunos. También destacan la necesidad de que especialistas realicen diagnósticos técnicos actualizados de las instalaciones.
Pese a este panorama, las escuelas continúan participando en ejercicios de prevención, con el objetivo de preparar a estudiantes y personal educativo ante posibles emergencias sísmicas.
EL ORBE/Nelson Bautista





