Tapachula, Chiapas 18 de Marzo del 2026.– El estado actual de la Unidad Administrativa en Tapachula se ha convertido en un reflejo preocupante de la apatía de funcionarios que trabajan en dicho inmueble, ya que se limitan en cumplir horarios y a decir que no hay presupuesto, entre ellas la Delegación de Hacienda.
Lo que debería ser un espacio digno para la atención de miles de usuarios que diariamente acuden a realizar trámites, hoy presenta una imagen de abandono evidente: techos deteriorados, áreas comunes descuidadas, basura en los alrededores y sanitarios en condiciones deplorables que resultan indignantes para la ciudadanía.
De acuerdo con Emmanuel Manzo, ex colaborador de esta unidad, el problema no radica únicamente en la falta de presupuesto, sino en la ausencia de voluntad y gestión por parte de los funcionarios. Recordó que, en administraciones pasadas, mediante la suma de esfuerzos entre trabajadores, autoridades y hasta iniciativa privada, se lograron mejoras significativas en el inmueble, lo que hoy contrasta con el abandono actual.
“La falta de iniciativa es evidente. No todo puede depender del presupuesto estatal; se requiere gestión, coordinación y compromiso”, señalan usuarios, quienes además critican la actitud de algunos servidores públicos que, aseguran, se limitan a cumplir horarios sin atender de fondo las problemáticas.
El deterioro del edificio no solo afecta la operatividad de los servicios, sino que proyecta una imagen negativa del gobierno estatal, generando molestia entre quienes diariamente enfrentan largas filas en espacios incómodos y poco funcionales.
Ante este panorama, crece el llamado a que las autoridades estatales evalúen el desempeño de los funcionarios responsables, no solo en el discurso, sino en los resultados visibles, pues la situación actual evidencia que la falta de compromiso está pasando factura a una de las principales sedes de atención gubernamental en la región. EL ORBE/ Mesa de Redacción.





