Cacahoatán, Chiapas, 5 de abril de 2026.– En un periodo donde la seguridad debería reforzarse por el incremento de visitantes, los puestos de vigilancia de la policía municipal en Cacahoatán presentan un panorama alarmante: instalaciones deterioradas, sin mantenimiento y, en algunos casos, completamente sin personal e improvisados.
Las denuncias ciudadanas difundidas en redes sociales evidencian el abandono de al menos cuatro casetas ubicadas en puntos estratégicos del municipio. De acuerdo con testimonios, estas instalaciones no solo se encuentran en malas condiciones físicas, sino que además carecen de patrullas y elementos suficientes para brindar atención y vigilancia.
Lo que más indigna a la población es el contraste entre esta realidad y los recursos que, según datos oficiales, recibe el Ayuntamiento. Se estima que el municipio contará con alrededor de 250 millones de pesos destinados a obras en el presente año, además de partidas específicas del Fondo IV para seguridad, lo que ha despertado sospechas sobre el manejo y destino de dichos recursos.
En algunos puestos de vigilancia, las condiciones son prácticamente inoperantes: ausencia total de personal, infraestructura en abandono y falta de equipamiento básico. Esta situación deja en evidencia una estrategia de seguridad deficiente o inexistente.
Mientras tanto, ciudadanos cuestionan que, pese a estas carencias, funcionarios de primer nivel y su círculo cercano mantengan estilos de vida que contrastan con la precariedad de los servicios públicos.
Ante este escenario, crece la exigencia social de transparencia, rendición de cuentas y acciones inmediatas que garanticen la seguridad de la población, especialmente en una región fronteriza donde los riesgos son mayores y la presencia institucional resulta indispensable. EL ORBE/ Mesa de Redacción.





