*En Riesgo la Seguridad Alimentaria de la Región.
Tapachula Chiapas 5 de abril de 2026.- A pesar de ser una de las regiones con mayor precipitación pluvial del país, la Costa de Chiapas atraviesa una severa crisis hídrica, el acuífero del Soconusco se encuentra prácticamente agotado en términos legales y técnicos, lo que limita el acceso al agua para uso agrícola e industrial.
Víctor Manuel Alejandro Vargas, integrante del Colegio de Ingenieros Agrónomos de la Costa de Chiapas y especialista en sistemas de riego, advirtió que esta situación pone en riesgo tanto la seguridad alimentaria como los proyectos de desarrollo en la región.
Aunque la cifra podría parecer considerable, resulta insuficiente para el sector productivo. No alcanzaría ni para cubrir el riego de cinco mil hectáreas, explicó.
Ante este panorama, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha frenado la autorización de nuevas perforaciones y pozos, debido a que el volumen disponible ya fue concesionado en su totalidad, quedando únicamente reservas estratégicas.
El problema, se origina en la parte alta de la región, donde la deforestación ha alterado el ciclo natural del agua. La pérdida de cobertura vegetal impide la infiltración hacia los mantos freáticos, provocando que la lluvia escurra superficialmente, genere erosión y termine en el mar sin ser aprovechada.
El agua que debería recargar los acuíferos se pierde en los ríos Cahoacán y Coatán. Paradójicamente, mientras esto ocurre, los afluentes locales están cerca de secarse, advirtió.
Actualmente, solo el 10% de la superficie agrícola cuenta con sistemas de riego, dejando al 90% en condiciones de alta vulnerabilidad frente a la falta de agua.
La situación también plantea interrogantes sobre la viabilidad de proyectos industriales, particularmente en Puerto Madero.
Se busca atraer inversiones, pero no existe certeza sobre la disponibilidad del recurso hídrico para sostenerlas, cuestionó el especialista.
Ante este escenario, el Colegio de Ingenieros Agrónomos de la Costa de Chiapas urgió a las autoridades a impulsar un Plan Hídrico regional que permita ordenar el uso del agua, captar lluvias y restaurar el equilibrio de la cuenca.
El anteproyecto técnico tendría un costo superior a los 100 millones de pesos, inversión que anteriormente no fue autorizada por limitaciones presupuestales.
Especialistas coinciden en que este estudio es fundamental para definir acciones concretas que garanticen el aprovechamiento sostenible del agua y permitan transformar la abundancia natural de la región. EL ORBE/Nelson Bautista





